Cambian de piel… pero ¡nunca pueden ocultar su naturaleza!

Gestos

Por Pablo Bordenave

Buenos Aires

En estas épocas de las redes sociales un amigo del Facebook con el que no me vi nunca, me hizo llegar por el chat de esa red social el sermón de su pastor, o quizá ya no sea más su pastor… ¡da igual!

Me sorprendí gratamente cuando mi amigo me dice ¨escuchálo, habla de Carlos Marx, de Friedrich Engels, del otro Friedrich, de Nietzsche¨… Habla, también – me dice mi amigo – de la Escuela de Frankfurt, del marxismo cultural… La verdad, quedé impresionado con todo lo que mi amigo me decía y sorprendido gratamente de que un pastor se animara a llevar al púlpito a estos grandes pensadores y escuelas de pensamiento de nuestra cultura. ¿Cómo hará para presentar el evangelio de la buena noticia de Dios utilizando a esos autores? Sin duda se puede hacer, pero mi curiosidad crecía y crecía.

De repente recordé mis primeros años de recorrido por el mundo fundamentalista evangélico. Corrían los años 80 y, vale decir, que en aquella época el término fundamentalista no era mala palabra sino todo lo contrario. Era un signo de orgullo para aquellos sectores ya que se identificaban por defender dichos fundamentos de la fe.

Recordé también que en aquellos años se hablaba de Marx, obviamente mal. El comunismo era desde dónde saldría el anticristo que gobernaría el mundo y todo sería destruido en una guerra entre Jesús, que vendría desde el cielo y este anticristo, que junto con Satán, estarían gobernando este mundo.

En esa batalla terrible todo llegaría por fin a su final con el triunfo de Jesús y ¡¡su gente!! Pero claro al decir que la ideología de Marx sería la ideología de este anticristo, ya solo escuchar ese nombre era buscar salir corriendo por algún lado… Recuerdo haber leído un librito que se titulaba ¿Fue Karl Marx un satanista? no creo que haga falta que diga la respuesta a esta pregunta…

Todo esto aumentaba mi ansiedad de escuchar ese sermón.

Cuando tuve un poco de tiempo, dispuse de unos 50 minutos y me senté a escucharlo con mucha inquietud…

No duré dos minutos en darme cuenta que todo era un “más de lo mismo” pero remixado, aplicado ya no a la coyuntura de fines de los años 70 donde aún la guerra fría hacía llegar sus vientos helados, con mucha intención, al resto de América Latina, sino que ahora era aplicado el mismo tipo de discurso apocalíptico a la nueva coyuntura que estamos viviendo en el sur de nuestro continente.

Es decir, aquello que se decía, allá por los años 80, de Marx y aplicado a su teoría económica ahora se dice de todos estos otros: Engels, Nietzsche, etc… y ya no se aplica a la cuestión de la lucha de clases, es muy interesante ahora la llaman: “lucha de sexos” ¿por qué este cambio? Bueno, porque – y se dice claramente – ¡la lucha de clases fracasó!

Es interesante analizar el discurso, las palabras que utilizan al buscar definir contra qué están peleando.

El discurso religioso de estos sectores siempre tuvo una fuerte impronta de lenguaje militar, se habla de lucha, de guerra, de armas, basados en un texto de San Pablo donde utiliza como metáfora la “armadura del creyente”, figura muy común en tiempos del imperio Romano, pero que San Pablo tenía muy claro lo que buscaba decir con eso… Hoy se dice, casi sin nostalgia, que los himnos de guerra con los que estaban llenos nuestros himnarios religiosos, desaparecieron luego de los militares (haciendo clara referencia a la última dictadura de nuestro país), sin tener un mínimo cuidado en esto que se dice públicamente.

¿Contra qué apuntan sus fusiles? y de verdad espero que esto último no sea literal… Bueno, contra lo que ellos llaman “ideología de género”, como ya dije, no es contra el marxismo y su teoría económica – aunque siguen encontrando en la base de todo esto a Marx – sino que ahora el enemigo de moda es esta ambigüedad que le dicen “ideología de género”.

¿Qué dicen con esto? No es fácil describir en dos palabras, pero todo lo malo que se les ocurra métanlo allí y seguro van a estar acertando. Es definida como algo antagónica a todo lo que tiene que ver con Dios y también es antagónica a todo lo que tiene que ver con el orden natural. ¿Qué queda fuera de esto, agrego yo? Y este pastor, añade: lo que ni el nazismo se animó, ¡esta ideología si!

Les decía que es muy interesante analizar cómo se maneja y utiliza el lenguaje en todo esto. Una palabra que, dice el pastor, se utiliza todo el tiempo es “deconstruir”, ¿qué quiere decir esta palabra? nos explica: bueno deconstruir es desarmar, es destruir… y ¿qué es lo que se quiere destruir?, bueno, a la familia y a la iglesia.

Agrego yo, en aquellos años lo que destruía a la familia y a la iglesia era la lucha de clases, ahora ha mutado el virus y vienen por lo mismo, pero usando otros caminos: ¡el camino de la ideología de género! En medio de todo esto, hay que reconocer que siguen igualitos en el uso de la culpa y de la falsa información con el único objetivo de controlar. En eso, son igualitos…

Nos llevaría mucho tiempo aquí discutir acerca de qué familia hablamos y de qué iglesia hablamos también. ¿Fue siempre la familia lo que hoy conocemos? ¿Fue siempre la iglesia lo que hoy conocemos? No hace falta leer los autores arriba mencionados, ¡para darnos cuenta que no! Cualquiera puede darse cuenta que la cosa no fue siempre igual… Que tanto la iglesia como la familia van cambiando de formas a través de los tiempos y las culturas. Ya que les gusta defender lo que ellos creen que es de orden “natural” ¿cuál sería el miedo a que sigan ese camino “natural”?  O quizá el miedo sea a perder el supuesto lugar de reconocimiento que hoy creen tener en la sociedad. No estaría nada mal recordar años en los que los cristianos eran perseguidos por no rendir culto al César, por no inclinarse ante los poderes de turno…

Es verdad que estos autores arriba mencionados han discutido con el cristianismo de su época, pero también es verdad que lo han hecho, en mayor o menor medida, desde lo que creían que era liberador para su gente en su tiempo, y aquella iglesia no lo era…

El mismo Marx utiliza un sinfín de metáforas bíblicas en sus escritos, defendiendo una forma de vivir el cristianismo que se oponía a la que proponía el capitalismo con la cual gran parte de los cristianos habían transado. Decía Carlitos que: “La crítica de la teología se torna en crítica de la política”. Claro que esa lectura que hace Marx de la Biblia criticaba fuertemente a la iglesia de aquella época y era muy necesario que alguien lo hiciera Pero, también , para saber y entender esto hay que leerlo a Carlos, cosa que no se hace habitualmente…

Quiero terminar esta opinión diciendo que el tema no es con este sermón, ni con este pastor en particular, sino que tomo este sermón como muestra de lo que viene ocurriendo en toda América Latina con este tema y las iglesias evangélicas fundamentalistas. Noto que hay un cambio de estrategia de estos grupos y esto es lo que me parece que hay que señalar fuertemente.

En aquellos años 70/80 el discurso era: ¨el mundo se acaba¨. ¨Subamos al tren de la salvación que al cielo nos llevará” cantábamos, y lo único importante era “salvar almas”. Nada de lo que hiciéramos por este mundo impediría que todo vaya de mal en peor y termine siendo destruido, por lo tanto, no había que perder el tiempo con luchas sociales y, desde allí, se desalentaba la participación en política y se criticaba fuertemente a los cristianos de otras tradiciones cristianas que si lo hacían, comprometiéndose en luchas sociales al punto incluso de perder sus vidas…

Ahora el panorama cambió y ya no alcanza con hacerse amigo del dictador de turno para conseguir favores, por lo tanto, hay que salir a la calle, como dice este pastor: porque “la guerra está en la calle”. Y se insta desde todos los lugares posibles a participar en política, claro que, desde esta,!!! su óptica del mundo!!!

Ahora resulta que es muy bueno participar políticamente, que Dios llama a algunos a que se metan en esas tareas, ¡cosas que antes era obra del mismo Satán! Es muy interesante escuchar a las mimas personas diciendo algo tan contrario de lo que dijeran antaño… A modo de ejemplo, cito lo que dieron por llamar el ¨1º Encuentro Nacional de Coalición de Liderazgo y Gobierno¨, que tuvo lugar el 21/7 (ver imagen con grupos auspiciantes: https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10216783340317954&set=a.2074194176566.2129699.1296286189&type=3&theater )

No sé cómo sostienen sus teologías de un mundo que va cada vez peor y por el que ya nada resta hacer más que evangelizar (léase: “salvar almas”) con esta lucha en la calle, militar en política. Pero, lo que es seguro, que con teología o sin ella, la estrategia cambió y van por todo. Saben muy bien que el secreto para que sus ideas / creencias se vuelvan ley y poder  llegar al poder, como ya lo han hecho en otros países del cono sur, es lograr meter su gente en el congreso…

En el juego democrático todos tenemos el mismo derecho de militar por lo que creemos mejor para nuestra gente, pero hagámoslo sabiendo quién es quién y a quién responde cada uno y una, ¿y une? (PE)

SN 259/18

 

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