La picadita enfrenta a Una chica, Dos nenas y Un bebe a upa

Cayendo la tarde del domingo fui al Carrefour de mi barrio pensando en comprar alguna picadita para no cocinar y algo espirituoso de premio por haber pintado la cocina.. nada que no haga cualquier señora de barrio. 

Cuando encaminaba para la caja recordé que me faltaba queso crema light así que enfilo para el sector de lácteos. Me encuentro con una chica con tres chicos, dos nenas y un bb de unos 2 años a upa. Miraba los precios de la leche y le dice a la nena mayor “andá a decirle que no me alcanza que de precios cuidados no quedan, que solo hay de 37 pesos.

La nena no quiere ir, dice se va a enojar, la mamá se enoja y la empuja, le insiste en que salga a decirle a alguien que le de más plata, la nena casi llorando le dice pero ya dijo que no tiene más”.. le digo no te preocupes, te la pago yo, se quedó sorprendida, me da las gracias. Le pregunto ¿necesitás algo más? se tapa los ojos con el pulgar y el índice mientras sostiene la platita que tenía con los otros dedos y casi llorando me dice es que “no tengo nada doña, nada, pensaba darles leche a la noche y mañana veo lo que consigo”. 

Sentí como una patada en el pecho, le pregunto si quiere llevarse 3 leches para el otro día y me dice que no xq no tiene luz, que se le van a poner feas. Vení conmigo, le dije, tiré en el carrito 2 paquetes de salchichas, 3 leches larga vida, panes para panchos, fideos, arroz, un pack de tres paquetes de galletitas, un casancrem, un dulce de leche, y un aceite común y 3 sobrecitos de jugo.

Mientras hacíamos cola en la caja ella me contó que no siempre pidió, que su marido trabajaba en Pepsico, que cuando lo echaron conseguía changas pero que ahora no había nada. Que ya no podían alquilar que el marido estaba mal y no tenía paciencia. Que ella limpiaba y cuidaba una viejita que falleció y la señora le dijo que no fuera más. Le pedí un celu para comunicarme y no tiene hace rato. Le pedí a la cajera un papelito y lapicera y le dejé mi número.

Me volví a casa sin ánimo para la picadita, pensando en cuánto perdimos. Que perdimos tantas veces, que luchamos por un mundo mejor y perdimos 30 mil vividas que no queríamos dádivas, que no creíamos en el “derrame” sino en la obligación del estado como protector/proveedor. Que fracasamos tantas veces pero que no nos entregamos, que seguiremos luchando contra estas injusticias.


Que no entiendo cómo hay personas, conocidas, familiares, que justifican el hambre de los niños, el sufrimiento de las madres que no pueden alimentarlos, la frustración de los padres de no poder mantener a sus familias. 
Una y mil veces… LPMQLRMP! 

Escribo esto con un nudo en la garganta. 
Me duele esa familia devastada.
Me duele la indiferencia del que todavía puede algo.
Me duele esa muchacha flaca y desesperada y me duele la alegría de esas dos nenas por llevarse una bolsa con mercadería que pagó una señora que sintió vergüenza de comer todos los días. + (PE)

Desde el Facebook de Marcelo Vázquez 18 enero de 2019

SN 118/19

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