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EL SONIDO DE LA VIDA

CARLOS VALLE

Capítulo 7

LO INCONTESTABLE COMO IMPERATIVO (2)

La esperanza le pertenece a la vida, es la vida misma defendiéndose. Julio Cortázar

La vida no es fácil para ninguno de nosotros. ¿Pero qué hay con eso? Tenemos que tener perseverancia y, sobre todo, confianza en nosotros mismos.

Marie Curie

¿Interesa el sentido de la vida?

Una de las varias preocupaciones que rondan todas estas búsquedas y propuestas sobre mundos imaginarios, es el tema de la vida misma y su duración,

¿Es este tiempo que nos toca vivir, ya sea largo o corto, lo único que se ofrece? ¿Qué pasa cuando el ser humano pierde su vida? Los paralelismos con la naturaleza son inevitables. Los ciclos que marcan las estaciones, con su período de siembra y de cosecha, sin indicar otras manifestaciones, son claras muestras de la limitación temporal de la vida en esta tierra.

La experiencia humana ha mostrado que una vez que la vida cesa en este mundo no hay retorno. Se podría hacer referencia a las menciones de una vida más allá, el encuentro con los amigos y familiares, un paraíso para los buenos y un lugar de castigo para los malos, que brinda reminiscencias de la obra del Dante.  Se pueden  tejer un sinfín de manifestaciones para sostener esas expresiones sobre las que no se va ahondar. Porque, de todas maneras entran en el círculo de lo supuesto pero no verificable.

Se trata de afirmaciones que parecen obtener su validez por la acumulación de opiniones de quienes están de acuerdo con esa interpretación. La verificación de una realidad fuera de esta vida, a partir del número de opiniones favorables, no puede sostenerse como prueba válida. Tiene el valor de un amable consuelo que se aprecia cuando proviene de aquellos cuya opinión merece ser considerada con respeto.

Esperando a la vuelta de la esquina

De todas maneras, es posible que las grandes cuestiones que tienen que ver con la inmensidad del universo, la vida en otros lugares del espacio, excedan por su complejidad, la posibilidad de constituirse en tema muy requerido, a no ser que por algún interés personal, lleguen a ser un apelante desafío.

Sin embargo, tarde o temprano, el tema de la vida y de la muerte, hace su presencia irrumpiendo en medio del discurrir de los acontecimientos personales y sociales. Se podría mencionar, entre otros, la inesperada pérdida de un ser querido; la manifestación de una enfermedad que requiere una fuerte atención; una situación económica que hace peligrar los logros que parecían inamovibles.

A veces pareciera sencillo consolarse con el recurrido eslogan: “así es la vida”, pero indudablemente eso no termina de convencer, porque una vez que la pregunta, sobre la fragilidad y lo limitado de la existencia para los seres humanos se hace presente, siempre queda abierto el sendero para dar lugar, a la preocupación y hasta la angustia por lo relativo que es todo, lo frágil de la propia vida, de  lo que se tiene, el círculo familiar, las amistades.

La fragilidad de tener

La debilidad de la vida misma desnuda algunos mitos que se crean alrededor de lo que se posee, como algo que se habría de tener para siempre. Pero nada eso es cierto. En la antigüedad muchos pueblos eran más cuidadosos y no se arrogaban el derecho de ser dueños de lo que gozaban, más bien se sentían como participes de la vida comunitaria, que tenía su larga tradición y que continuaría cuando ellos dejaran de ser.

La concepción de pertenecer a una comunidad que une la vida propia con la de todos los que le precedieron y la de los que vendrán. El mundo moderno ha instrumentado una relación exenta de relaciones comunitarias. Siempre es el esfuerzo propio, los méritos por los cuales se logran los éxitos de todo tipo.

Esta visión individualista tiende al desarrollo del egoísmo, de la discriminación y la opresión hacia los menos favorecidos. Porque los demás, sino están al servicio de sus logros, pueden considerarse como contrarios que hay que quebrantar. El desarrollo de una vida donde crece la imagen del todopoderoso impide toda relación genuina con los demás.

Un acercamiento genuino al tema religioso

Hay algún camino para superar esta situación ¿o se tendría que pensar en una declinación de la religión en la sociedad moderna que presagia su fin?

Es sabido que las iglesias institucionalizadas han ido perdiendo su relevancia en la sociedad, y su influencia ha ido perdiendo eficacia. Las tradicionales formas de manifestación religiosa han ido declinando su eco en la comunidad. Experimentos se han procurado para mejorar la imagen, Pero, lo cierto es que no se trata de procurar maquillajes propagandísticos.

El desprestigio de las instituciones no es exclusivo de las relacionadas con la religión. Se enfrenta hoy un deterioro de credibilidad que ha llevado a considerar a variadas manifestaciones de la vida comunitaria, como carentes de credibilidad e inoperantes. La descripción de la sociedad que se ha descripto sucintamente ha ido contribuyendo a acrecentar ese deterioro.

Es justo decir que no se trata de echar toda la culpa a los parámetros que se han establecido actualmente, porque han sido las mismas instituciones las que se han anquilosado en el ejercicio de sus funciones. Este es un punto difícil de asumir por parte de aquellos que son sus directivos. Las organizaciones de larga tradición siguen pensando que la historia ha definido la importancia de su presencia lo largo de la historia, y sobre ese trasfondo aducen su validez actual.

¿Cómo encarar genuinamente un acercamiento al tema de lo religioso desde un punto de vista que supere los prejuicios y permitan considerarlo auténticamente? Los caminos podrían ser varios, pero se va concentrar nuestra indagación en lo que es central en la religiosidad occidental: la figura de Jesús de Nazaret.

Tratando de indagar cómo esta figura ha marcado la vida de Occidente, y de qué manera las manipulaciones políticas y religiosas han intentado mostrar un Jesús acorde a su propia imagen. Se trata de un ejercicio que se ha llevado a cabo en muchísimas ocasiones, pero en este libro se intenta mostrar un camino de apertura para la consideración de un evento histórico tan marcado por los mitos y el vaivén de la historia humana. Cómo va a hacerse dicho recorrido se indica en el capítulo siguiente. + (PE)

Ecupres publica semanalmente un capítulo del nuevo libro de Carlos A. Valle “El Sonido
de la vida” Si desea recibirlo solicítelo a 
anibal.sicardi@gmail.com.

También puede solicitar copias de los seis capítulos publicados Cuando los principios pretenden ser absolutos; En torno de la realidad y el misterio; Recuerdos y Mandatos; La pasión por la vida; Las fronteras de la vida, Lo incontestable como
imperativo (i)

SN 430/19

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